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viernes, 3 de mayo de 2013

Recomienda IMSS tomar medidas preventivas para evitar golpe de calor

golpe-de-calorDebido a las altas temperaturas que se reportan en el país, el Instituto Mexicano del Seguro Social, alertó a los derechohabientes para que eviten realizar actividades al aire libre entre las 9:00 y las 16:00 horas, a fin de no exponerse a sufrir el golpe de calor.
José Luis Galicia Cruz, pediatra del Hospital General Regional (HGR) número 1 “Doctor Carlos Mc Gregor Sánchez Navarro”, explicó que este padecimiento se presenta cuando la temperatura ambiente, de 28 hasta 32 grados centígrados, provoca que las personas expuestas no puedan controlar el calor normal de su cuerpo y pierdan la capacidad de sudar.
Por ello, el IMSS recomienda a la población tomar medidas de prevención como: utilizar sombrero o gorra, ropa de algodón de colores claros y de preferencia con manga larga, tomar líquidos, en particular agua simple, y no acudir a lugares cerrados, con poca ventilación ni con aglomeraciones.
En caso de realizar actividades físicas, el especialista sugirió llevarlas a cabo antes de las 9:00 horas y después de las 16:00 horas, cuando son menos intensos los rayos del sol. Incluso, es recomendable que por cada dos horas de ejercicio físico, los deportistas hagan pausas para ingerir líquidos en abundancia.
El especialista en pediatría del HGR número 1 explicó que al viajar en automóvil es importante mantener los vidrios abajo y por ningún motivo, dejar dentro del vehículo a menores de edad ni a personas de la tercera edad, porque son más vulnerables a presentar problemas por el exceso de calor.
Los adultos mayores y los niños, indicó, son más propensos a sufrir golpe de calor, ya que al no tener capacidad para sudar, tampoco eliminan el calor excesivo del cuerpo. La función principal de la sudoración, subrayó, es regular la temperatura del organismo.
Señaló que los problemas ocasionados por las altas temperaturas se manifiestan de diversas formas: salpullido, irritación principalmente en cuello, axilas, pliegues de piernas y brazos, enrojecimiento de la cara, calambres y contracciones musculares que se presentan en las partes anterior y posterior del tórax.
Añadió que si los derechohabientes llegan a presentar cualquiera de estos signos, deben acudir a los servicios de Urgencias de sus Unidades de Medicina Familiar para recibir tratamiento oportuno y adecuado.

martes, 30 de abril de 2013

El cambio climático y las afecciones estomacales en Europa

Existe una amplia bibliografía con respecto al cambio climático pero ésta no abarca la influencia que posee el agua en relación con la salud. Ahora un equipo de científicos sugiere que el aumento de las precipitaciones y de la violencia de las tormentas podría estar detrás de la mayor incidencia de afecciones estomacales.
El proyecto VIROCLIME estudió durante sus cuatro años de vida la influencia del cambio climático en el transporte y el destino de los patógenos víricos. Gracias a su trabajo se han analizado y sacado a la luz medios para gestionar el riesgo que implican los patógenos y las enfermedades que provocan a raíz del cambio climático. Los 2,4 millones de euros aportados por la Unión Europea capacitaron al equipo responsable del proyecto para diseñar modelos hidrológicos y actualizar herramientas con las que realizar seguimientos de virus patogénicos en las aguas europeas procedentes del sistema de alcantarillado y determinar en consecuencia los riesgos sanitarios involucrados.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte de que cerca de mil millones de personas carecen de acceso a agua potable. Además predicen que el 4 % de la carga de morbilidad mundial podría prevenirse mediante una mejora del abastecimiento, la salubridad y la higiene del agua.
El proyecto VIROCLIME, dirigido por el profesor David Kay y el Dr. Peter Wyn-Jones de la Universidad de Aberystwyth (Reino Unido), se puso en marcha para trabajar en este sentido. Sus participantes llevaron a cabo estudios de casos prácticos y controlaron la concentración de virus en cinco emplazamientos de importancia medioambiental repartidos por Suecia, España, Hungría, Grecia y Brasil, zonas todas ellas particularmente susceptibles al cambio climático y a precipitaciones intensas.
Los ensayos realizados sirvieron para analizar los niveles de exposición a virus para así calcular el riesgo de contraer enfermedades relacionadas con cambios climáticos como el que se manifiesta en forma de aumento sustancial de las precipitaciones. En el marco del proyecto se crearon métodos y herramientas aplicadas al procesamiento de aguas residuales, la recogida de efluentes y muestras de agua y su análisis cuantitativo para detectar la presencia de los virus a estudio.
También se adaptaron modelos epidemiológicos existentes para contar con la capacidad de detectar patógenos víricos y, con la asistencia de análisis de indicadores, se realizó un seguimiento de las relaciones entre las concentraciones de virus y los estándares de calidad del agua. Los cambios en las concentraciones de virus en el agua se sometieron a análisis así como los riesgos implicados para la salud de actividades humanas como las recreativas en aguas contaminadas o el consumo de crustáceos.
Gracias a sus esfuerzos se creó una base de datos de gran tamaño que contiene más de mil ochocientas muestras y que permite comprobar la presencia de una amplia gama de virus entéricos y obtener indicadores bacterianos de la calidad del agua. Todo ello sirvió para realizar predicciones científicas sobre las variaciones en la concentración de virus ante distintas situaciones hipotéticas de cambio climático.
Los socios del proyecto afirman que sus datos serán de utilidad tanto para las autoridades como para la ciencia y sin duda para la población en general de cara a afrontar las probables consecuencias del cambio climático.
La revista Cambridge Journal, Epidemiology and Infection, publicó una revisión del estudio de VIROCLIME titulada «Extreme water-related weather events and waterborne disease».

Producto de la selección sexual por parte de las hembras

 

Cuantas más plumas transporta el gorrión al nido, más huevos pone la hembra

 

Un equipo internacional liderado por la Universidad de Granada ha determinado que las hembras de gorrión invierten energía en la puesta de huevos según la capacidad del macho para llenar el nido de plumas, que sirven para aislar a los pollos del frío y mantenerlos con vida.

Cuantas más plumas transporta el gorrión al nido, más huevos pone la hembra
El 90% de los gorriones son monógamos y mantienen sus parejas de un año a otro. / Glyn Lowe Photoworks.


Científicos de la Universidad de Granada, en colaboración con las universidades sudafricanas de Witwatersrand y el Centro de excelencia Percy FitzPatrick Institute de la Universidad de Cape Town, han descubierto que la hembra de gorrión común (Passer dometicus) invierte más en la puesta cuando el macho lleva más plumas al nido.
“Hemos realizado un experimento con dos tipos de tratamientos y un grupo control. En total observamos el comportamiento de 50 parejas de gorriones”, declara a SINC Lola García López de Hierro, investigadora principal del estudio.
Según sus resultados, el transporte de las plumas podría ser producto de la selección sexual por parte de las hembras, ya que invierten más energía en la reproducción si tienen más plumas en el nido. “Son un gran aislante y las hembras saben que morirán menos pollos si el macho lleva más plumas”, asegura la experta.
El experimento se llevó a cabo el entorno natural de la isla de Dassen (Sudáfrica) y es la primera vez que se ha descrito este comportamiento en el gorrión común.

Quitar y poner plumas

Las hembras al ver que les faltaban plumas en el nido llamaban a sus machos de forma exagerada
Los investigadores quitaron y pusieron plumas en los nidos de las cincuenta parejas de gorriones en diferentes estadios de reproducción de estas aves.
Una primera fase del tratamiento consistió en observar durante una hora el comportamiento de las parejas con crías de menos de cinco días para registrar diversas variables y ver su comportamiento si les quitaban una serie de plumas o si las dejaban. Posteriormente repitieron el experimento con pollos de más de diez días.
“Para las pruebas contamos con filmaciones del nido en las que recogimos los comportamientos de los gorriones y, con una tabla de variables, concluimos que cuantas más plumas hubiera en el nido, mayor número de huevos ponían los gorriones”, apunta García-López de Hierro.
También observaron que las hembras al ver que les faltaban plumas en el nido llamaban a sus machos de forma exagerada, a lo que los gorriones respondían transportando más plumas y realizando un baile alrededor de la hembra al regresar.

Pájaros monógamos

El 90% de los gorriones son monógamos y mantienen sus parejas de un año a otro; sin embargo, en la elección de pareja interfieren numerosos factores. Por ejemplo, la mancha negra que tienen los machos en el pecho –comúnmente denominada babero–, indica su calidad biológica según el tamaño. “Cuanto más grande, mayor calidad, un aspecto fácilmente seleccionable por las hembras”, explica la científica.
Otros factores demostrados sobre la capacidad biológica del macho son el rojo de la cabeza, es decir, “cuanto más caroteno invierten en el color de las plumas, mayor éxito sexual”, y la relación entre el tamaño del pico y el tamaño del tarso.
Referencia bibliográfica:
Lola García López de Hierro, Marcos Moleón y Peter G. Ryan. “Is Carrying Feathers a Sexually Seleted Trait in House Sparrows?”  Ethology (2013) 119: 199-211.
Si eres periodista y quieres el contacto con los investigadores, regístrate en SINC como periodista.
Zona geográfica: España
Fuente: SINC

lunes, 29 de abril de 2013

Aerosoles atmosféricos y bioaerosoles, esenciales para la formación de nubes

Se estudia la influencia de pequeñas partículas en la formación de nubes que desencadenan la lluvia
Los aerosoles atmosféricos son partículas sólidas o líquidas pequeñísimas, esenciales para la formación de nubes que desencadenan las precipitaciones. Éstas se encuentran suspendidas en la troposfera, la capa que va de la superficie terrestre hasta los 12 kilómetros de altura; estas partículas pueden ser naturales como el polen; resultado de la erupción de volcanes; o de actividades humanas como la quema de hidrocarburos, la agricultura o el cambio de uso de suelo.
"Para que se formen las nubes no sólo se necesita vapor de agua y agua, sino que se requiere de los aerosoles para que las gotas se aglutinen y formen núcleos de condensación, que cuando alcanzan un tamaño suficiente propician la lluvia, si no lo alcanzan se quedan como nubes y no hay precipitación", comentó la doctora María Amparo Martínez, directora del Centro de Ciencias de la Atmósfera (CCA) de la UNAM e integrante de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC).
En los últimos años se ha encontrado que la formación de núcleos de condensación también se lleva a cabo por la presencia de organismos vivos presentes en las capas más altas de la troposfera. Se trata de los bioaerosoles o biogenes (células, algas, bacterias, virus) que representan el 50% de los aerosoles atmosféricos.
En 1987 se descubrió que varias especies de fitoplancton con ayuda de algunas bacterias producen dimetilsulfoniopropionato, un aerosol en forma de gas, que es importante como regulador climático ya que que cuando se dispersa en el aire actúa como núcleo de condensación de nubes. Por otro lado, el fitoplancton es un micronutriente que captura el dióxido de carbono (CO2) durante la fotosíntesis.
Se creyó que el mar salvaría al planeta en caso de que se presentara un exceso de emisiones de CO2, uno de los principales gases responsables del calentamiento global por las cualidades que poseen dichas algas, sin embargo, de acuerdo con la doctora Martínez: "la biología no funciona tan mecánicamente. Se forman más nubes cuando hay más fitoplancton y radiación solar, pero si hay más nubes, no llega la radiación solar hasta la superficie de la Tierra y el mar, y por ende, disminuye la población de fitoplancton y la captura de CO2 (que requiere de energía solar para realizar la fotosíntesis). Hay menos núcleos de condensación y no se forman las nubes".
La doctora María Amparo quien encabeza el área de Aerosoles Atmosféricos en el CCA, expuso: "Se sabía que las nubes, los huracanes y las corrientes de viento llevan bacterias, incluso patógenos, de un sitio a otro. Los pólenes, esporas de hongos, plagas y bacterias llegan con los huracanes, estas últimas tienen una actividad en la atmósfera que está teniendo impacto en cuestiones climáticas como que haya nieve o no, y que se formen o no las nubes".
De ahí la importancia de su estudio: "Analizamos a los aerosoles por su ubicación geográfica, desde atmósferas urbanas, rurales, costeras y hasta marinas. Vemos la naturaleza de su composición así como las condiciones ambientales que permiten que se produzcan, dispersen y distribuyan. Estudiamos factores como la temperatura, profundidad, corrientes marinas, vientos, materia y otros organismos presentes", dijo la doctora Martínez.
Hay una interacción muy compleja entre la vida en la Tierra y la atmósfera. Con el estudio de los aerosoles y bioaerosoles se ha encontrado que no solamente el ser humano está modificando el clima del planeta de manera directa con las emisiones de gases de efecto invernadero; sino indirectamente con otras actividades como el uso de fertilizantes, la deforestación o el cambio de uso de suelo.
La atmósfera es el resultado de millones de años de evolución que no ha terminado. Actualmente está compuesta por diversos gases: 78% de nitrógeno, 21% de oxígeno, 0.93% de argón, y otros elementos que no obstante su ínfima concentración, están modificando los ciclos naturales del planeta.

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