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miércoles, 10 de diciembre de 2014

Agua de la Tierra parece provenir de asteroides y no de cometas

Imagen de Estados Unidos obtenida por la NASA desde la Estación Espacial Internacional, el 10 de diciembre de 2014
Es más probable que el agua haya llegado a la Tierra a través de los asteroides que chocaron con el planeta hace 3.900 millones de años, en lugar de cometas como se suponía, informaron el miércoles investigadores europeos.
Los científicos llegaron a esta conclusión tras analizar datos de la sonda Rosetta, que orbita en torno al cometa Churyumov-Gerasimenko, sobre el que se posó el mes pasado el robot Philae de la Agencia Espacial Europea.
"Tenemos que concluir (...) que es más probable que el agua terrestre haya llegado a través de asteroides que de cometas", explicó en una conferencia de prensa Kathrin Altwegg, de la Universidad de Berna (Suiza) y principal autora del estudio publicado el miércoles en la revista estadounidense Science.
Con ayuda de un espectómetro, los investigadores determinaron que la firma atómica de las moléculas de agua del cometa es muy diferente a la del agua que hay en la Tierra.

sábado, 6 de diciembre de 2014

Cambio climático: PNUMA advierte que no bajará el costo de adaptación

Deshielos en Groenlandia
 Aunque las emisiones de gases de efecto
invernadero se reduzcan y el incremento de la temperatura del planeta no
supere los 2ºC en este siglo, el costo de la adaptación al cambio
climático de los países en desarrollo podría duplicar o triplicar las
estimaciones anteriores –entre 70.000 y 100.000 millones de dólares
anuales–, antes de 2050.
Así lo advierte un nuevo informe del
Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA)
presentado hoy en Lima, en el marco de la 20ª Conferencia de las Partes
de la Convención de la ONU sobre Cambio Climático.
El documento
sobre la brecha de adaptación hace una evaluación preliminar de las
distancias existentes en los ámbitos económico, tecnológico y de
conocimiento y establece un marco de trabajo para definir y superar
estas disparidades en el futuro.


El vicedirector ejecutivo del PNUMA, Ibrahim Thiaw, presentó el documento en Lima.

“La
adaptación al cambio climático es una meta de todos. Todos los países
del mundo tendrán que adaptarse al cambio climático. Sin embargo,
sabemos que los países en desarrollo son más vulnerables y cuentan con
menos capacidades para lidiar con el fenómeno, es por eso que el informe
se concentra específicamente en ellos”, explicó.
El informe
concluye que, a pesar de que la financiación para la adaptación
proveniente de fuentes públicas alcanzó unos 26.000 millones de dólares
en el periodo 2012-2013, después de 2020 surgirá una brecha
significativa a menos que se provean fondos adicionales para tal fin.
Asimismo,
apunta que si no se toman más medidas con miras a reducir las emisiones
de gases de efecto invernadero, el costo de la adaptación se elevará
todavía más, pues será necesario implementar acciones más amplias y
caras para proteger a las comunidades de las consecuencias cada vez más
intensas del cambio climático, tales como las sequías, las inundaciones y
elevación del nivel del mar.



ONU

viernes, 26 de julio de 2013

Los animales adaptan su comportamiento para convertirse en urbanitas

Un artículo de revisión del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) indica que los animales se adaptan a la vida de ciudad ajustando su comportamiento. 
Turdus merula
Los mirlos de ciudad han cambiado la frecuencia de canto, la distancia de fuga y sus hábitos alimenticios. / Daniel Sol

CREAF
De todos los cambios ambientales inducidos por los humanos, la urbanización es uno de los más rápidos y drásticos. Mientras que la mayoría de organismos no toleran bien la urbanización, a unos pocos les va mejor que nunca. ¿Por qué hay diferencias tan importantes en la tolerancia de los animales a los cambios ambientales? Estas cuestiones son abordadas en un artículo de revisión publicado por investigadores del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) en la revista Animal Behaviour.
Según el artículo, los animales que han sabido convertirse en urbanitas son aquellos capaces de ajustar su comportamiento a los retos que supone la vida en al ciudad, como encontrar nuevas fuentes de alimento, evitar las molestias causadas por los humanos o comunicarse en ambientes ruidosos.
Daniel Sol, Oriol Lapiedra y César González, investigadores del CREAF y autores del trabajo, indican que la capacidad de ajustar el comportamiento a las alteraciones asociadas a la urbanización es una estrategia muy extendida que puede determinar la supervivencia de una especie en la ciudad.
"En muchos casos, estos ajustes reflejan flexibilidad de comportamiento porque algunos de estos cambios suceden rápidamente y a menudo implican aprendizaje. En otros, las diferencias en la forma de actuar entre los animales de las zonas urbanas y no urbanas pueden reflejar cambios evolutivos o significar que solo los individuos con los comportamientos apropiados han sido capaces de establecerse en la ciudad", señala el estudio.
Independientemente de su origen, la revisión destaca que estos cambios de comportamiento son esenciales para la supervivencia de los individuos, sobre todo en la fase de establecimiento en la ciudad.
Los animales urbanitas saben buscar nuevas fuentes de alimento, evitar molestias de los humanos y comunicarse pese al  ruido

Diferentes soluciones adaptativas

Los cambios de comportamiento más comunes, según el estudio, se relacionan con la alimentación, la capacidad de comunicación y la relación con los humanos.
En el primero de los casos, un gran número de estudios demuestran que los animales urbanitas cambian sus hábitos alimenticios, incorporando en su dieta alimentos asociados a la actividad humana (frutos de árboles ornamentales, basura, etc). Esto hace que muchas veces tengan tanta de comida al alcance que se conviertan en especies más sedentarias y aumenten su densidad hasta convertirse en plagas.
En cuanto a la presencia humana, aunque se han observado animales -como el coyote o el oso negro- que cambian el horario de actividad para evitar el contacto con humanos, muchos otros han perdido el miedo a los humanos.
Es el caso de las palomas, que dependen en gran medida de la comida que les dan las personas voluntariamente y que no sólo no tienen los tienen miedo sino que incluso aprenden a reconocer aquellas personas que les dan de comer, o del mirlo, que ha acortado la distancia de fuga para poder realizar sus actividades sin ser perturbado por las personas, destaca el estudio.
El ruido de las ciudades también han provocado que los animales urbanitas hayan modificado la forma de comunicarse. En las ciudades, por ejemplo, algunos pájaros aumentan la frecuencia de su canto y su duración para evitar que el sonido interfiera con el ruido, que suele ser de frecuencia baja.
Los investigadores también subrayanlas nuevas habilidades de algunos animales para aprovechar la contaminación lumínica de las ciudades. El mejor ejemplo son los murciélagos y algunos pájaros, que se han especializado en comer los insectos que se acumulan bajo las luces por las noches. En otros casos se ha observado que otros pájaros cantan a destiempo por culpa de la luz artificial.
Estos resultados tienen implicaciones importantes para la conservación, ya que la urbanización es una de las principales causas de pérdida de biodiversidad. "Dado que se espera que el proceso de urbanización continuará amenazando la diversidad biológica en un futuro cercano, hay una cierta urgencia a mejorar nuestra comprensión de los mecanismos de comportamiento que ayudan a los animales a hacer frente a estas alteraciones ambientales", advierte Daniel Sol, investigador del CSIC en el CREAF. 
Referencia bibliográfica:
D Sol, O Lapiedra, C Gonzalez-Lagos. "Behavioural adjustments for a life in the city". Animal Behaviour 85 (2013)  1101–1112

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