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sábado, 17 de marzo de 2012

Guadalajara expuesta a fenómenos de riesgo

Riesgo de tsunamis en Tomatlán
Riesgo de catástrofes y crecimiento urbano en Jalisco
El estado está propenso a sufrir sismos, inundaciones y tsunamis

Jalisco / Notiocho


Jalisco es susceptible de enfrentar fenómenos meteorológicos como inundaciones y sismos, pero también tsunamis, sobre todo en la zona de Tomatlán, de acuerdo con estudios de investigadores de la Universidad de Guadalajara, encabezados por Luis Valdivia, académico del Departamento de Geografía y Ordenación Territorial.
El especialista en fenómenos de riesgo aseguró que además de que la zona metropolitana de Guadalajara está expuesta a sufrir inundaciones y deslaves en la temporada de lluvias, la zona de la costa está en peligro latente de fenómenos relacionados con huracanes y sismos.
Dijo que es necesaria una coordinación entre los municipios, el gobierno estatal y los académicos para evitar una mayor invasión de áreas protegidas o del cambio de suelo de zonas que podrían estar en peligro de sufrir daños naturales.
“En Jalisco tenemos problemas asociados a fenómenos peligrosos en cuanto a inundaciones en zonas urbanas, pero también tenemos que prestar atención con tsunamis y sismos en Tomatlán, y generar estrategias de colaboración e intercambios y para delimitar los patrones de suelo”, afirmó el académico.
Desde hace más de 10 años, dicha dependencia de la UdeG ha realizado estudios de esta índole para hacer propuestas y disminuir la magnitud y que la población no esté expuesta.
Por su parte, el director del Departamento de Geografía y Ordenación Territorial, Hirineo Martínez, dijo que las investigaciones han sido emprendidas ante la tendencia de las ciudades a crecer de manera desmesurada.
“Los problemas espaciales y territoriales de las ciudades se derivan del crecimiento incesante hacia áreas de cultivo donde se desarrollaban actividades primarias en producción de alimentos y que por lo general tienen recursos naturales atractivos, pero en terrenos que no son apropiados para el desarrollo urbano ni apropiadas para los habitantes”, señaló el investigador.

viernes, 16 de marzo de 2012

Cosas insólitas de la naturaleza sexual de los insectos

Sin relaciones sexuales
Las moscas ‘ahogan sus penas’ en alcohol
Una investigación demuestra que la privación del acto sexual provoca que las moscas consuman más etanol.
 
España / Ciberpasquinero / SINC


Mosca
“Me han dado calabazas, ponme otra ronda” es una reacción muy humana.
Ahora parece que los machos de mosca experimentan ‘deseos’ similares cuando tras varios intentos no logran tener relaciones sexuales.
Un estudio elaborado en la universidad de California en San Francisco (EE UU) ha descubierto que la privación de la cópula en moscas altera los niveles de un neurotransmisor implicado en sistemas de recompensa cerebrales y hace que el etanol les resulte más apetecible.
“Sabíamos que el ambiente y los factores sociales afectan en el consumo de drogas en los humanos y quisimos ver si podíamos reproducir este fenómeno en Drosophila” comenta Ulrike Heberlein. 
 
Sin lugar a dudas
Ella y su equipo investigaron si la privación sexual en machos de la mosca de la fruta, Drosophila melanogaster, influía en el consumo de alcohol.
Los resultados no dejan lugar a dudas.
Para ello se buscó comparar la actitud de machos que hubieran tenido experiencias sexuales bien distintas.
Un grupo tuvo sesiones de ‘rechazo sexual’ con hembras no receptivas durante una hora, tres veces al día, cuatro días consecutivos.
En el otro los machos se juntaron durante seis horas cada día, durante cuatro jornadas con múltiples hembras receptivas.

Los autores han comprobado
que la falta de sexo disminuye
la concentración de un
neurotransmisor que es
clave en el sistema de
recompensa de este insecto
y que, además, tiene un
homólogo en los mamíferos.
 
Después los científicos dieron de comer a los dos grupos de moscas alimentos con o sin un 15% de etanol.
Los resultados fueron claramente distintos y los machos ‘rechazados’ tuvieron una preferencia mucho mayor por los alimentos con alcohol.
Los científicos también analizaron si darse a la bebida era consecuencia del rechazo o de la falta de cópula y comprobaron que era la falta de sexo lo que elevaba el consumo de alcohol en los machos.
 
Los sistemas de recompensa
Los sistemas de recompensa refuerzan conductas necesarias para la supervivencia de las especies, como la alimentación, la interacción social y las relaciones sexuales.
Las drogas, como el alcohol, activan las mismas vías neuronales que estos procesos naturales y esta es la clave por lo que pueden crear adicción.
El NPF es una pieza molecular clave en el sistema natural de recompensa de las moscas
Los científicos también descubrieron que las moscas que se apareaban tenían niveles elevados del neurotransmisor F (NPF).
En cambio, las moscas que no copulaban y consumían más alcohol tenían niveles de NPF más bajos.
Los autores opinan que “el NPF parece ser un potente mediador de los efectos de la experiencia sexual y una pieza molecular clave en el sistema natural de recompensa de las moscas”.
Además, los científicos fueron capaces de modular el consumo alcohólico de los machos inhibiendo o potenciando artificialmente el efecto del NPF.
 
De las moscas a los mamíferos
“Algunos de los mecanismos implicados en el consumo de drogas y los sistemas de recompensa están muy conservados en la evolución –explican los autores– por lo que estos resultados podrían ser extrapolables a mamíferos e incluso a humanos”.
El neuropéptido Y (NPY) en mamíferos es el equivalente al NPF de las moscas y también tiene efectos en los sistemas cerebrales de recompensa.
Su papel es regular la ansiedad, el sueño, la motivación sexual y hasta el consumo de alcohol.
“Podría ser que ante experiencias sociales negativas los niveles de NPY en humanos disminuyan y se potencien conductas que intenten restablecerlos” comenta Shohat-Ophir.
De hecho se sabe que en estados de pena y depresión es así, pero aún no está claro si es causa o efecto.

Investigación continúa
A día de hoy están en marcha ensayos clínicos que estudian la posibilidad de modular el NPY en pacientes con depresión, trastornos del ánimo o obesidad.

Investigan reproducción de los helechos

Para reproducirse
Los helechos catapultan sus esporas a 10 metros por segundo
Los resultados demuestran la importancia del tiempo en la precisión de los disparos.

España / Ciberpasquinero / SICN

Del mismo modo que los soldados medievales utilizaban la catapulta para derribar murallas y conquistar nuevas tierras, los helechos (Pteridophyta) catapultan sus esporas con lanzamientos que alcanzan los 10 metros por segundo. Un grupo internacional de científicos publica la “belleza de este mecanismo de dispersión”.
“Otras plantas y hongos han desarrollado muchas estrategias para expulsar esporas, pero los helechos son únicos”, explica a SINC uno de los autores del estudio, Xavier Noblin. 

El investigador se sorprende “en el sentido de que la naturaleza ha hecho un trabajo buenísimo en la explotación de tantas leyes físicas diferentes”, y añade:
 “La evaporación y la deformación elástica son comunes, pero la dinámica poroelástica es más sutil. Los humanos tenemos grandes dificultades para manipular presiones tan negativas y, en el momento preciso, generar una burbuja de cavitación, tal y como lo hace el esporangio del helecho”.

Cápsulas llenas de vida
 Las esporas reproductivas de las plantas y los hongos son cápsulas llenas de vida que, a través del viento y las corrientes de aire, se diseminan en el ambiente. 
La presión de la selección natural ha perfeccionado estos mecanismos. 
En el caso del helecho, el tiempo de cierre de la catapulta es crucial para lanzar estas células a velocidades superiores.
A nivel microscópico, las esporas se organizan en anillos de una docena de células aproximadamente. 

Cuando pierden agua por evaporación, se abren al secarse y la tensión del engrosamiento radial de las paredes lanza las esporas de una manera similar a la de una catapulta. 
La investigación compara este proceso de colapso interno con “la extensión de un acordeón en las manos de un músico”.
A diferencia de la estructura de las catapultas humanas, el sistema de lanzado de las esporas del helecho no tiene larguero que detenga el movimiento a mitad de camino. 


No lanza su munición al suelo
 Ahora, la investigación desvela por qué el helecho no lanza su munición al suelo. 
El secreto está en la estructura espumosa de la pared del anillo, que lleva dos escalas de tiempo diferentes, debido a la elasticidad y la disipación.
En la primera etapa de cierre, la energía elástica almacenada en la pared del anillo se convierte en energía cinética en solo unas pocas decenas de microsegundos. 

El flujo de agua a través de los pequeños poros en la pared constituye la segunda escala. 
En este caso, mucho más larga, de decenas de milisegundos.
La diferencia entre estas dos escalas de tiempo provoca el frenazo brusco de la catapulta a mitad del recorrido, lo que permite que las esporas se expulsen a una velocidad de más de 10 metros por segundo.

Referencia bibliográfica:

Noblin, X.; Rojas, N.O.; Westbrook, J.; Llorens, C.; Argentina, M.; Dumais, J. “The fern sporangium: a unique catapult”. Science (335): 1322-1322-a, 16 de marzo de 2012. DOI: 10.1126/science.1215985 

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